Archivo de la categoría: CUIDADO FACIAL

Cuida la piel de tu rostro

Errores Frecuentes al Limpiar la Piel

Las principales equivocaciones son saltarse este paso que es determinante para la salud cutánea, olvidarse del tónico que equilibra el pH y utilizar productos no aptos para tu tipo de piel como las toallitas desechables, que acidifican y resecan (mejor reservarlas para cuando vamos de viaje o una urgencia en lugar de usarlas a diario). Sigue leyendo

Cuidados para la Piel Madura

Con el paso del tiempo, la piel madura puede presentar arrugas, flacidez, sensibilidad, exceso de grasa o incluso brotes de acné adulto. Su equilibrio cambia, y las necesidades de hidratación, firmeza y protección se vuelven diferentes. Sigue leyendo

Estrategias para Cada Signo de la Edad II

El paso del tiempo no tiene por qué reflejarse de forma negativa en tu piel. Con unos pequeños ajustes en tu rutina facial puedes mantenerla más joven, firme y luminosa durante más tiempo.

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Estrategias para Cada Signo de la Edad

El paso del tiempo deja su huella en la piel: líneas de expresión más marcadas, pérdida de firmeza y un brillo que parece desvanecerse. Sin embargo, con unos pequeños ajustes en tu rutina facial puedes ayudar a tu piel a mantenerse tersa, uniforme y radiante en cada etapa. Sigue leyendo

Un Ritual Diario Obligatorio

Si no limpias tu rostro cada día, la suciedad y los restos de maquillaje se irán acumulando y tu piel envejecerá notablemente. Además, también pueden aparecer problemas como deshidratación, dermatitis, granitos, enrojecimiento, acné… Sigue leyendo

Piel Perfecta sin Poros Dilatados

Aunque este tipo de imperfección suele asociarse a pieles jóvenes y grasas, lo cierto es que los poros abiertos también son frecuentes en personas de más de 30 o 40 años debido a la pérdida de elasticidad. Sigue leyendo

Remedios para los Brotes de Acné Adulto

Mientras el acné juvenil se desarrolla, sobre todo, en la zona T del rostro, el adulto suele localizarse en la llamada zona U: mejillas, mandíbula y barbilla.

Por suerte, suele darse de forma más puntual y por causas más fáciles de identificar: un pico de estrés, el inicio del periodo, excesos dietéticos… Sigue leyendo