Unas manos cuarteadas, con manchas y con surcos y venas muy marcadas delatan tu edad, si has tomado mucho el sol, si trabajas con ellas o no… Si dedicas cuidados a tu rostro, recuerda que hay otras partes de tu cuerpo que también delatan el paso del tiempo. Sigue leyendo
Archivo de la categoría: CUIDADO DE ZONAS ESPECÍFICAS
Un Contorno de Ojos sin Bolsas ni Ojeras
Una mirada limpia, descansada, un contorno sin arrugas, ni edemas, ni pigmentaciones oscuras… Cuida la zona del contorno de tus ojos, ya que el paso del tiempo, el sol y los gestos repetitivos debilitan la delicada piel de esta zona. Sigue leyendo
CUIDA TUS MANOS
Las manos son nuestra carta de presentación. Siempre expuestas y a menudo desprotegidas, soportan las inclemencias medioambientales y los constantes lavados diarios… Son nuestra herramienta de trabajo, nos ayudan para expresarnos… y sin embargo, generalmente reciben pocos cuidados; Olvidamos protegerlas del sol o del frío y darles la hidratación que necesitan. Sigue leyendo
CONTRA LA FLACIDEZ DEL PECHO
Una pérdida de peso excesiva o muy rápida, cambios hormonales, la acción de los rayos UV… toda una serie de factores pueden afectar a nuestro pecho, derivando en flacidez y estrías.
Esta zona tan delicada de nuestro cuerpo requiere de cuidados especiales: Protección solar elevada siempre que la expongamos al sol, uso de una adecuada sujeción y cosmética específica.
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Una Correcta Depilación de Cejas
Las cejas son el marco natural de nuestro rostro y tienen un impacto directo en la expresión de la mirada. Una depilación adecuada puede realzar los ojos, aportar armonía a las facciones e incluso crear la ilusión de unos ojos más grandes y expresivos.
Por ello, es importante dedicarles atención y cuidado, evitando dejarlas en segundo plano. Sigue leyendo
Contorno de Ojos: el imprescindible de tu Rutina Facial
El contorno de ojos es un paso esencial en cualquier rutina de cuidado facial. Esta zona del rostro es especialmente delicada: su piel es mucho más fina que la del resto de la cara, lo que la hace más sensible a los agentes externos —como el sol, el frío, el viento o el maquillaje— y más propensa a mostrar signos de cansancio o envejecimiento. Sigue leyendo
