Las manchas en la piel son una de las preocupaciones estéticas más comunes, especialmente a partir de cierta edad o tras una exposición frecuente al sol. Sin embargo, no todas las manchas son iguales, y saber identificarlas correctamente es clave para tratarlas de forma efectiva. Hoy te explico las principales diferencias entre las manchas solares (también llamadas léntigos solares) y el melasma.
☀️ ¿Qué son las manchas solares?
Las manchas solares son lesiones planas de color marrón o negro que aparecen, por lo general, en zonas de la piel que han estado expuestas al sol durante años, como el rostro, el dorso de las manos, los hombros, los antebrazos o la frente.
Estas manchas son signo de fotoenvejecimiento cutáneo y pueden deberse tanto a la edad como a la exposición prolongada a los rayos ultravioleta (ya sea del sol o de otras fuentes como cabinas de bronceado), e incluso a factores desconocidos.
Son más frecuentes a partir de los 40 años y, aunque suelen ser benignas, es importante vigilarlas periódicamente, ya que cualquier cambio en su forma, tamaño, color o borde podría indicar un problema más serio, como un melanoma. Ante cualquier sospecha, lo mejor es acudir al dermatólogo.
Tratamiento: responden bien a tratamientos cosméticos despigmentantes, peelings químicos o tecnología láser.
🎭 ¿Qué es el melasma?
El melasma se presenta como manchas marrones o grisáceas, de bordes irregulares pero simétricos, que dan un aspecto de “suciedad” en la piel. Aparecen principalmente en el rostro: mejillas, frente, nariz, labio superior y mentón. En casos menos frecuentes, también puede afectar el cuello, los hombros, la mandíbula o los brazos.
A diferencia de las manchas solares, el melasma no causa picor, escozor ni molestias y suele estar asociado a factores hormonales, como el embarazo o el uso de anticonceptivos, así como a la exposición solar, la predisposición genética, ciertos cosméticos irritantes, enfermedades endocrinas como la diabetes y, en menor medida, el estrés (que no lo provoca directamente, pero puede empeorarlo o dificultar su tratamiento).
Este tipo de hiperpigmentación afecta con mayor frecuencia a mujeres con piel morena u oscura, y puede aparecer a edades más tempranas que las manchas solares.
Tratamiento: se trata con productos despigmentantes, peelings, láser y, sobre todo, una buena rutina de protección solar diaria. Es un problema crónico y recurrente, por lo que requiere constancia y seguimiento.
|
Característica |
Manchas Solares |
Melasma |
|---|---|---|
|
Color |
Marrón a negro |
Marrón o grisáceo |
|
Ubicación |
Zonas expuestas al sol |
Principalmente rostro (mejillas, nariz, frente…) |
|
Bordes |
Bien definidos |
Irregulares |
|
Simetría |
No necesariamente |
Sí, suelen ser simétricas |
|
Causa principal |
Envejecimiento y exposición solar |
Hormonales, rayos UV, genética, estrés |
|
Edad habitual |
A partir de los 40 años |
Edad fértil, mujeres jóvenes o de mediana edad |
|
Síntomas |
Asintomáticas |
Asintomáticas |
|
Riesgo oncológico |
Requieren vigilancia dermatológica |
Riesgo bajo |
|
Tratamiento |
Cosméticos despigmentantes, láser |
Despigmentantes, protección solar, tratamientos médicos |
¡En conclusión! Aunque ambas son alteraciones de la pigmentación de la piel, el melasma y las manchas solares tienen causas, apariencias y tratamientos diferentes. Si notas cambios en tu piel y no estás segura de qué tipo de mancha tienes, lo ideal es consultar con un dermatólogo para obtener un diagnóstico preciso y comenzar el tratamiento más adecuado.
Recuerda: la protección solar es tu mejor aliada contra cualquier tipo de mancha. Úsala todo el año, incluso en días nublados. Tu piel te lo agradecerá. 💛
PRUINA LIMPIADORA BREZO. Limpia y protege todo tipo de piel. Aconsejable para piel con manchas cutáneas: VER EN TIENDA
CREMA FACIAL MELASTAR TRATAMIENTO ANTI-MANCHAS: VER EN TIENDA




