Después de una temporada de excesos, nuestro organismo necesita un pequeño respiro para recuperar el equilibrio. Seguir una dieta depurativa ayuda a eliminar toxinas, mejorar la digestión y recuperar la sensación de ligereza y vitalidad. Pero no se trata de comer menos, sino de alimentar el cuerpo de forma más consciente y saludable.
Descubre cuáles son los tres pilares fundamentales de una dieta depurativa y cómo pueden ayudarte a sentirte mejor, por dentro y por fuera. 🌿
💚 Hígado. Cuando este órgano se congestiona, las toxinas se acumulan y, como consecuencia, nuestra piel resulta perjudicada, nos sentimos bajos de energía y se reduce nuestra capacidad para reducir las grasas. Para potenciar sus funciones, da prioridad a los vegetales ligeramente amargos (endibia, escarola o berenjena), a las coles y a alimentos con vitamina C (tomate, pimiento, cítricos, mango, etc.).
💚 Intestino. Un tránsito fluido ilumina la piel, mejora el humor y reduce la sensación de pesadez. Para cuidar el intestino y mantener en buen estado la microbiota intestinal, toma más alimentos fermentados, como el kéfir o el yogur, y fibra. Elimina harinas blancas y cereales refinados (mejor los integrales) y prepara más recetas con alcachofas, berenjenas, cebolleta, puerro, col, garbanzos…
💚 Riñones. Comer pocas proteínas puede favorecer la retención de líquidos. Trata por tanto de incluir en cada comida principal carne de ave, pescado o huevos. Y recuerda que los alimentos más ricos en agua y en minerales diuréticos son vegetales: calabaza, apio, hinojo, granada, mandarina, etc. Por último, no olvides beber 2 litros de agua al día. Empieza tomando una infusión de jengibre al empezar el día ¡no hay mejor forma de depurar el organismo!

