A partir de los 45, la piel empieza a manifestar de forma más visible los signos del paso del tiempo: menos elasticidad, menor luminosidad y la aparición de arrugas o manchas. Pero lejos de ser una batalla perdida, es un momento ideal para adoptar una rutina de cuidado facial más consciente, eficaz y adaptada a esta nueva etapa.
Con hábitos sencillos y productos adecuados, puedes frenar el envejecimiento prematuro y potenciar lo mejor de tu piel. Aquí te comparto las 10 reglas esenciales para cuidarla como se merece.
