La cosmética natural respeta y se adapta a las características de nuestra piel. Este tipo de cosméticos es perfecto para aquellas personas que tienen una piel muy sensible o tendentes a las reacciones alérgicas.
Al contrario de lo que pueda pensarse, la efectividad de la cosmética natural es muy alta ya que no contiene ningún componente sintético de relleno.
Además, los cosméticos naturales son aptos para las personas que padezcan Sensibilidad Química Múltiple, alérgicos, asmáticos, dermatitis, psoriasis…
El uso de aceites en el mundo de la cosmética resulta altamente eficaz y beneficioso. Esto se debe a la gran cantidad de activos que contienen y a su enorme afinidad con el tejido cutáneo, ya que sus ácidos grasos son muy similares a los que contiene nuestra epidermis.
Pueden usarse solos, directamente sobre la piel, o mezclarse entre sí y con aceites esenciales en gotas para crear nuestras propias fórmulas cosméticas personalizadas, o también se pueden enriquecer nuestros productos cosméticos habituales con ellos para otorgarles más propiedades.
Por ejemplo, son geniales para enriquecer mascarillas para el cabello y conseguir resultados óptimos de nutrición y reparación capilar
Utilízalos como hidratante, como sérum facial, como contorno de ojos, mascarilla capilar prelavado, sérum para cabellos estropeados o secos, cuidado corporal… ¡Son muy versátiles! Cuidan tu piel y cabello de manera sana y con resultados sorprendentes en muy poco tiempo.
CUIDADO DEL ROSTRO
Si tu piel es seca te recomendamos el de macadamia y rosa mosqueta.
Si tu piel es grasa/mixta te recomendamos los aceites vegetales de jojoba y pepita de uva.
Si tu piel es sensible te recomendamos los aceites de caléndula y comino negro.
CUIDADO DEL CABELLO
Los mejores aceites son coco, aguacate, ricino y germen de trigo, pueden usarse juntos o separados tanto en mascarilla prevalado como en pequeñas gotas para un acabado brillante y sedoso.
¿Quieres darle un cuidado natural y saludable a tu piel y cabello?


