La meditación es mucho más que un momento de silencio. Diversos estudios han demostrado que las personas que la practican con regularidad tienen menos probabilidades de sufrir un ataque cardíaco o un derrame cerebral. Además, ayuda a calmar los pensamientos, regular la frecuencia cardíaca y la respiración, y a reequilibrar el sistema nervioso, endocrino e inmunológico.
En otras palabras: unos minutos de meditación al día pueden marcar una gran diferencia en tu salud y bienestar.
Cómo empezar a Meditar paso a paso
No necesitas experiencia previa ni grandes preparativos. Solo unos minutos de tu tiempo:
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Busca un lugar tranquilo. Siéntate en silencio, con la espalda recta y los ojos cerrados.
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Respira lentamente. Concéntrate en cómo el aire entra y sale suavemente por la nariz.
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Dedica 10 minutos al día. Este sencillo hábito oxigena el organismo, relaja el cuerpo y mejora la calidad del descanso.
Con la práctica, notarás cómo disminuye tu frecuencia cardíaca y tu presión arterial, bajan los niveles de hormonas del estrés, y tu mente se vuelve más clara y concentrada. Incluso se ha comprobado que la meditación ayuda a prevenir el envejecimiento cerebral y mejora la memoria.
Aromas que potencian tu Meditación
La atmósfera en la que meditas también influye en tu experiencia. El palo santo es ideal para purificar el ambiente y crear una energía pacífica que favorece la calma interior.
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Asimismo, los aceites esenciales pueden ser grandes aliados:
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Incienso, favorece la serenidad: VER EN TIENDA
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Geranio, equilibra las emociones: VER EN TIENDA
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Cedro de Atlas, ayuda a la concentración y estabilidad: VER EN TIENDA
Incorporarlos a tu rutina transformará tu práctica en un verdadero ritual de bienestar.

