Mantener la piel hidratada es esencial para conservar su salud, elasticidad y luminosidad. Pero no todos los productos que hidratan lo hacen de la misma forma. En cosmética, existen tres tipos de componentes que actúan con mecanismos diferentes: humectantes, emolientes y oclusivos.
Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, conocer la función de cada uno te ayudará a elegir el producto más adecuado para tu tipo de piel.
Humectantes: atraen y retienen la humedad
Son los verdaderos agentes de hidratación. Los humectantes son sustancias higroscópicas, es decir, tienen la capacidad de atraer agua del ambiente o de las capas más profundas de la piel hacia la superficie. Además, estimulan la producción natural de humedad y favorecen la regeneración celular.
Entre los humectantes naturales más eficaces encontramos el ácido hialurónico, la glicerina, el aloe vera, las algas marinas y los alfa hidroxiácidos (AHA).
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👉 Indicados para: pieles deshidratadas o con falta de agua.
Emolientes: suavizan y restauran la barrera cutánea
Los emolientes rellenan los espacios entre las células de la capa más externa de la piel, ayudando a restaurar su función barrera y a mantenerla flexible y lisa. Aportan una textura suave, alivian la tirantez y proporcionan confort inmediato.
Se consideran emolientes naturales los aceites vegetales (como el de almendra, jojoba o rosa mosqueta) y las mantecas naturales.
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👉 Indicados para: pieles secas o con falta de lípidos.
Oclusivos: evitan la pérdida de agua
Los oclusivos forman una capa protectora sobre la piel que impide la evaporación del agua, ayudando a conservar la hidratación durante más tiempo. No aportan agua, pero evitan que la piel la pierda.
Algunos oclusivos naturales son la manteca de karité, la cera de abejas o el aceite de coco.
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👉 Indicados para: todo tipo de pieles, especialmente en climas fríos o tras tratamientos exfoliantes.
En resumen
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Piel deshidratada (falta de agua): necesita humectantes.
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Piel seca (falta de grasa): requiere emolientes.
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Piel con pérdida de hidratación continua: se beneficia de los oclusivos.
La mayoría de las cremas combinan los tres tipos de ingredientes para lograr una hidratación completa y duradera. Saber identificarlos te permitirá adaptar tu rutina facial y corporal a las necesidades reales de tu piel.
💧 Recuerda: una piel hidratada no solo se ve más bonita, también está más protegida y envejece más lentamente.

