La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y representa aproximadamente una sexta parte del peso corporal. Su estado refleja directamente nuestro estilo de vida y, sobre todo, nuestra alimentación.
En el caso de la psoriasis, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, la dieta juega un papel clave. Las personas que la padecen presentan un recambio celular acelerado y un estado constante de inflamación, por lo que necesitan nutrientes específicos que ayuden a mejorar los síntomas y favorecer la salud cutánea desde dentro. Sigue leyendo
