Este trastorno manifiesta la dificultad que tiene el sistema circulatorio para superar la fuerza de la gravedad y bombear la sangre que va de los pies de vuelta al corazón.
CUBITOS DE HIELO A BASE DE MENTA Y RUSCO
Para acabar con las piernas cansadas, los calambres y los hormigueos, prepara una infusión de menta, rusco, ginkgo, vid roja y castaño de indias (emplea dos cucharadas por medio litro de agua), viértela en una cubitera e introdúcela en el congelador. Cuando notes las molestias, pon las piernas en alto y pásate uno de esos cubitos alrededor de los tobillos, las rodillas y los gemelos. Conseguirás una vasoconstricción que mantendrá tus extremidades frescas y ligeras.
INFUSIÓN DE HIBISCO CON ZUMO DE LIMA
Puedes tomar esta infusión fría con zumo de lima; Además de aligerar las piernas, ayuda a reducir la hinchazón de pies y manos.
LICUADO DE RÁBANO, ZANAHORIA Y APIO
Cada vez que prepares un zumo, licuado o gazpacho, incluye rábano. Esta saludable raíz contiene un flavonoide de gran acción antiinflamatoria, lo que mejora la circulación sanguínea y facilita la eliminación de líquidos. Es ideal añadirlo a un licuado de zanahoria, remolacha y apio.
TÉ MORUNO DE HIERBABUENA
El auténtico té moruno se prepara mezclando tres cucharadas de té verde con medio litro de agua caliente. Deja reposar 2 minutos y añade un puñado de hierbabuena. El té verde, buen protector venoso, aumenta la resistencia de las paredes de los vasos sanguíneos y controla su permeabilidad, ideal si la pesadez de piernas va asociada a las varices.

