La piel es el órgano más extenso del cuerpo y, según la medicina natural, actúa como un “tercer riñón”, ya que ayuda a procesar y eliminar toxinas. Por eso, el estado de tu cutis puede convertirse en un espejo fiel de lo que comes a diario.
Cuando la piel se muestra apagada, seca o con alteraciones, a menudo es una señal de que algo falta en tu alimentación. Descubre qué nutrientes influyen directamente en la salud y belleza de tu cutis y cómo incorporarlos en tu dieta:
Piel seca y con arrugas
Puede ser síntoma de déficit de Omega-3 y vitamina A.
👉 Incluye en tu dieta:
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Pescado azul (salmón, sardinas, caballa…) dos veces por semana.
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A diario, al menos dos raciones de hortalizas de color naranja (zanahoria, calabaza, boniato) o verdes (espinacas, brócoli, kale).
Piel con falta de firmeza
La pérdida de elasticidad suele estar ligada a una baja ingesta de silicio, cobre y magnesio, minerales que participan en la formación de colágeno y elastina.
👉 Apuesta por:
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Cereales integrales.
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Legumbres.
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Semillas.
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Cacao puro.
Rojeces y eccemas
La piel sensible, con irritaciones o eccemas, suele necesitar un extra de zinc, mineral esencial en la regeneración cutánea.
👉 Añade a tu menú:
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Carne magra.
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Queso curado.
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Moluscos (mejillones, almejas, ostras…).
Cutis mate y pálido
La falta de luminosidad puede deberse a carencia de hierro y vitamina C, nutrientes que trabajan en sinergia para oxigenar los tejidos y mejorar el tono de la piel.
👉 Incorpora a tu dieta:
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Moluscos y carne roja.
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Frutas cítricas, fresas, kiwi.
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Pimientos y verduras de hoja verde.
Tu piel refleja lo que comes. Cuidar tu dieta no solo fortalece tu salud desde dentro, también te ayuda a lucir un cutis más radiante, firme y lleno de vitalidad.

